SONRÍE
Published on 19 Feb 2008 at 5:00.
No Comments.
Filed under Little pieces of my soul.
Sonríe, porque el mundo está postrado ante ti.
Sonríe mientras la hierba húmeda de rocío se cuela entre los dedos de tus pies. El olor especial del alba trae la promesa de una primavera próxima y feliz, de una nueva estación de los cerezos. Y el cielo lavanda y añil deja caer gotas de escarcha sobre tus párpados cerrados, pintados de azul.
Sonríe, porque ya no hay nada que temer.
Sonríe mientras recoges flores moradas con olor a arena mojada y a viajes a un paraíso que nunca has conocido. El viento se enreda en tu pelo, que revolotea como un pájaro buscando su nido, que vuela, que canta, que ríe, tan vivo como el amanecer de los tiempos. Tan vivo…
… como tú.
Sonríe, porque hoy naces de nuevo.
Sonríe mientras caminas descalza por la carretera vacía. El sonido de los primeros trenes, de los primeros coches, de los niños y los viejos camino de los colegios es nuevo, como un regalo sin abrir con un gran lazo amarillo como el sol. Y los árboles te miran, y sus hojas te susurran que todo es limpio y blanco, que tu vida empieza hoy.
Sonríe, porque todo va bien.
Sonríe mientras te sientas sobre el asfalto gris, mientras juegas con la grava y los cristales rotos. A pesar de las sirenas de las ambulancias, de los coches de policía, de los vecinos, de los curiosos. Porque ellos no entienden el sacrificio conseguido a través de la carne y de la sangre, la perfección absoluta de este momento extraño.
Sonríe.
Cierras los ojos mientras te bebes de golpe este amanecer sangriento que se derrama sobre ti como seda de colores. Abres los ojos, y respiras lo que ya es una mañana congelada. Y te dejas llevar. Y te dejas coger. Y te dejas, te dejas, te dejas…
Y les sonríes. “Ya sé lo que vale una vida… Menos que un amanecer perfecto…”
A TRAVÉS DE LAS NUBES DEL VERANO
Published on 19 Feb 2008 at 4:57.
No Comments.
Filed under Vicious little whispers.
Han pasado demasiadas horas,
Tantos tic tac de tantos relojes
Marcando el ritmo de tus pasos
En ese último baile que ya no recuerdo.
Horas que tienen segundos eternos,
Días que pasan con minutos que son horas,
Minutos dilatados, siglos en mis pupilas,
Y tus ojos… mirando horizontes dorados de sol.
Tus ojos… buscaban respuestas a otras preguntas,
Mis ojos… buscaban preguntas que no supe hacer,
Y paseamos, y convertimos pasillos enfermos
En arena y sal, en hierba y en agua.
Soñamos con el mar y con el viento,
Y con marcharnos para no volver
Lejos, tan lejos… a través de las nubes del verano
A costas perdidas donde no hubiera dolor.
Y al mirar esos ojos que no eran mis ojos,
Y al tocar esas manos que no eran mis manos,
No me pude encontrar en su reflejo
Ni era yo a quien tú apretabas.
Y ya no estabas detrás de esa máscara
Te fuiste de pronto y sin avisar,
Y quise creer que no te habías ido,
Que mañana… y mañana nunca llegó.
Guardé nuestro último baile como un tesoro
Y el cajón de mi memoria se quebró.
Me dejó sin tu risa y sin los besos
Que ya no sé si algún día te di.
Soñé con las vides y las olas,
Y con aprender otra vez a caminar
Pero me fui lejos, muy lejos, a través de las nubes del verano
A paraísos envenenados donde no había dolor.
Y en mi reflejo, encontré unos ojos que no eran mis ojos,
Y busqué mis manos, pero ya no eran mis manos,
Te marchaste y se fueron contigo
Y me convertí en sombra detrás de tu ausencia.
AGUJEROS NEGROS
Published on 1 Dic 2007 at 6:15.
No Comments.
Filed under Little pieces of my soul.
Hay un agujero negro en mi cabeza, marcado a fuego en un día de primavera. Sonó cloc, y recuerdo… “Recuerdo la oscuridad, retorcida y crispante, recuerdo siluetas que hablan, muerden y caminan, recuerdo… una taza en el microondas…” Sonó cloc, eso oí. Sonó y me fui, caminando muy despacio, saltando por la ventana. Y allí se quedó mi cuerpo sin reaccionar, con un agujero negro en la cabeza.
Subo por las azoteas entre vendavales de ansiedad y silencio. Cargo la escopeta con las balas que me arranco del pecho y disparo… “Quiero ser el Ciudadano Cero, quiero perder el control, quiero… inmolarme en mi propia guerra santa…” Cargo mi escopeta, sonrío y cierro los ojos. Suena cloc, suena bám, suena, suena, suena… He apretado los dientes, pero abro los ojos y no hay nada, ni dolor, ni gritos, ni angustia. Solo hay… un agujero negro en mi cabeza, que se hace más y más grande por momentos.
Y de vuelta, por callejones vacíos que solo llevan a la vejez y a la desesperación, una vez más, regreso a un hogar que ya no sé donde está. No resulta muy agradable haber perdido el camino a casa, y buscarlo mientras te sientes una completa desconocida… “Mira como cae la nieve gris… Como si en el cielo hubiera un crematorio y las cenizas de todos los muertos cayeran sobre mi…” Quiero mi pistola sin balas, quiero mi cuchillo sin filo, quiero una noche sin luna que tape el agujero negro de mi cabeza…
Sé que los buitres acechan como gárgolas vestidas de gala en los tejados. Sé que Dios puede esperarme un domingo más. Sé que no soy yo, que no soy tu, que no soy nadie… “Mira, mamá, tengo tanto dolor dentro que cada vez que hablo, mariposas negras salen de mi boca. Mira, mamá, he roto mi reflejo en todos los espejos. Mira, mamá, ya sé saltar al vacío… ¿te sientes orgullosa de mí?” He visto gatos con cientos de vidas, serpientes enroscadas en los brazos de los sacerdotes, barcos que naufragan en los remolinos de los charcos. He visto el agujero negro de mi cabeza haciéndose más grande por momentos, tragándose mi corazón.
Mi mitad oscura susurra y gime. Nos damos la mano. Y en ese momento pienso que quizá… Quizá sonó cloc, y me fui del todo…
Y ahora mi mitad oscura soy yo.
LA BALADA DE BABY Y JOE
Published on 16 Nov 2007 at 4:24.
No Comments.
Filed under Vicious little whispers.
Baby grita, y flota
En su imaginario cielo de espuma azul.
Abre los ojos, respira,
Otro duro amanecer sobreviniéndola,
Y lo único que la aferra al mundo
Es un anillo que suena a campanillas de plata.
Joe ríe, y canta
A su imaginario mundo de arena blanca.
Abre los ojos, la mira,
Otro duro día al que sobrevivir,
Y lo único que lo hace soportable
Son las botas de su chica polvorienta…
“Déjales, Baby, déjales
Con su odio y sus jaulas de cristal.
Déjales malgastar
Las mil y una noches en las que renunciaron al edén.
No les permitas destrozar
Nuestra inocencia, por que tú…
Tu y yo somos ángeles.”
Baby grita, y habla
De mujeres con tacones y carmín.
Cierra los ojos, suspira,
Con el viento azotando sus cabellos,
Y lo único entre ella y el mundo
Es otra carretera solitaria.
Joe ríe, y vuela
Con los cuentos que ella le susurra.
Cierra los ojos, acelera,
Con el viento ardiendo en sus párpados,
Y lo único que le trae de vuelta
Son las botas de su chica polvorienta…
“Déjales, Baby, déjales
Con su odio y sus jaulas de cristal.
Déjales malgastar
Los mil y un días en que pudieron tocar el cielo.
No les permitas que entren en
Nuestro mundo, porque tú…
Tu y yo somos ángeles.”
Baby grita, y mira
Los senderos brillantes que fueron promesas.
Entorna los ojos, respira,
Disfruta del tiempo en esa última hora,
Y lo único entre ella y la muerte
Es un coche a doscientos por hora.
Joe ríe, y escucha
La historia del viento y las nubes.
Entorna los ojos, la mira,
Disfruta de la eternidad reflejada en sus ojos,
Y lo único que ve al estrellarse
Son las botas de su chica polvorienta…
“Déjales, Baby, déjales
Con su odio y sus jaulas de cristal.
Déjales malgastar
Los mil y un atardeceres en que rozaron el paraíso.
No les permitas que nos roben
Nuestro destino, porque tú…
Tu y yo somos ángeles.”
NAUFRAGIO
Published on 9 Nov 2007 at 3:18.
1 Comment.
Filed under Little pieces of my soul.
No me he quedado sin palabras, no. Pero cada vez me parecen más vacías. Se dilatan y se encogen, a la misma velocidad que el tiempo, ahora eterno, ahora fugaz, ahora… ahora no existe.
Una vez te pregunté por el dolor. Tu rostro enfermo se escondía en la penumbra de las mentiras que no querías decir y que yo deseaba escuchar, tu tacto cansado y gris se acercaba a mí sin querer acercarse. El dolor… el dolor era esa noche.
Nuestros paseos por esas calles que hoy veo entre brumas siempre llevaban al mismo lugar. Un lugar triste que yo no quería ver, pero que debías mostrarme. Nunca me cogiste de la mano para que no me perdiera.
Y me perdí. Entre los antifaces de terciopelo rojo que deslumbran más que la luna reflejada en los estanques que nunca he visto. Entre las bambalinas de esta obra representada solo para mis ojos. Entre los silencios opiáceos en los que te ibas, cada vez más lejos, cada vez más agotado. Y en mi realidad hiperbólica, más real que lo real, más tangible, más espesa, te miraba y sabía que el muro estaba allí. Y que no tenía escala, ni cuerda, ni fuerzas para atravesarlo.
Me perdí. El silencio agotador ha seguido a esos días verdes y lentos. El deseo ha sucumbido ante la mano invisible que me pones para que no me acerque. Me perdí entre esas calles y no sé que hacer con todo lo que me regalaste. Todo el tiempo, las palabras, los versos, las notas de música nocturna que resuenan imparables en el hueco que dejó lo que quedaba de bueno, de hermoso, de lúcido, dentro de mi cabeza.
Me perdí en un vasto océano de nostalgia. Cerré los ojos para no ver mi sombra perseguirte por el pasillo. Tengo una barca que hace aguas en la que poder naufragar. Soy peor persona hoy que ayer.
Y ya no tengo ganas de hacerme mayor.
A TU SOMBRA (En Un Sueño)
Published on 9 Nov 2007 at 3:17.
1 Comment.
Filed under Vicious little whispers.
Soñé con páramos de cieno
Soñé con flores marchitas
Soñé con salones desiertos
Soñé que soñaba
Que esta mañana habías muerto.
Y vi séquitos voraces, gimiendo
Y vi manos rapaces, con garras
Y vi rostros mudos y hambrientos
Y vi que me veía
Mientras comía el barro del suelo.
Y soñé…
Que los ojos resecos ya no lloraban.
Y soñé…
Que mi boca ensangrentada
Gritaba palabras que me devolvía el eco
Que se iban contigo las mañanas
Que mi sombra, también era la sombra de un muerto.
Soñé…
Soñé que soñé y me despertaba.
Y me saqué los ojos muy despacio
Para no ver a los que me miraban.
Piedras, sombras, hombres, almas.
Y se fueron contigo las luces
Y contigo se fueron las sendas
Y yo me quedé, sentada en la acera
Sin hacer ruido, quieta, escondida,
Y tú te habías ido… y nunca te escribí un poema…
Soñé con la canción triste del cuco
Soñé que me crecían raíces
Soñé que se detenía el viento
Soñé que soñaba
Que esta mañana habías muerto.
JOHN DOE Y SU PISTOLA
Published on 30 Oct 2007 at 5:08.
1 Comment.
Filed under Vicious little whispers.
John Doe puso la pistola contra su cabeza.
La mañana era fría, el día brillante.
El cañón del arma latía con pulso propio,
Como un animal sin dientes.
La mañana era triste, el día deslumbrante.
John Doe puso la pistola contra su cabeza
Y no quiso pensar en mañana.
El viento era salvaje, la niebla azul.
Seis balas para seis errores
O para las seis promesas que él no cumplió.
El viento era asesino, la niebla amable.
John Doe puso la pistola contra su cabeza
Y no quiso pensar en ayer.
Los pájaros eran oscuros, las nubes venenosas.
El gatillo atascado por las ganas de no disparar
O por las de haber disparado ya.
Los pájaros eran flores muertas, las nubes un mundo etílico.
John Doe puso la pistola contra su cabeza
Y empezó a contar hasta diez.
El arma era el cielo, el hombre vivía en el infierno.
Un trozo de acero y salvación en sus manos,
La redención definitiva y sin retorno.
El arma era ella ganando, el hombre era un esclavo del dolor.
John Doe puso la pistola contra su cabeza
Y rezó sin palabras, y lloró sin lágrimas.
El dos fue tembloroso, el uno mudo.
Apretó más contra la sien y miró al suelo
Que hoy tampoco había limpiado.
El dos fue un suspiro, el uno definitivo.
John Doe apretó el gatillo
Y se acordó de que no había cerrado el gas.
SOMA V (El Punto Sin Retorno)
Published on 23 Oct 2007 at 3:00.
No Comments.
Filed under Little pieces of my soul.
Con el tiempo devorándome en silencio, llegó la sequía absoluta. La nostalgia pegada al paladar con esparadrapo quirúrgico. Las palabras que no salen, obstruyendo en la garganta, comprimiendo el pecho como si llevara un yunque colgado al cuello. No hay salida, en este laberinto sin principio ni final. Solo hay… paradas obligatorias en todas las estaciones, puentes sobre asfalto gris donde aprender a volar…
Y de pronto, la certidumbre… de haber llegado. De ya estar aquí, en el punto sin retorno.
Bienvenidos a casa.
Camino… en línea recta, para seguir este ritmo desacompasado. Las estancias secretas de mi cabeza me parecen cada vez más pequeñas y oscuras, invadidas de diminutos fotogramas escarlatas que no recuerdo. Llevo clavados en los pies los restos de los dioses que fui dejando muertos por el camino.
Y mis ojos no ven más que la luz difusa de otro amanecer roto.
La madriguera del conejo me lleva al desierto químico que hoy veo más brillante que ayer. Quizá… quizá ya he aprendido a no ahogarme en la arena, tan suave, tan cálida, mi útero materno privado, mi deliciosa forma de… volver a casa. Mi paraíso, un edén sintético y desesperado, de silencio aséptico y absoluto.
Mi… punto sin retorno.
Como un adiós prematuro y voluntario. Un exilio escogido, una abducción programada. Un exorcismo justo a tiempo. Tal vez esto sea parte de la felicidad que me tocó en el sorteo amañado de Los Justos. Tal vez… Dios también esté de vacaciones este fin de semana.
Un nuevo caramelo de felicidad encapsulada cada ocho horas. Paraísos trágicos en parajes lóbregos. Ángeles sin alas elevándose a la velocidad de la luz. Cartas marcadas disueltas en trementina, manchadas de lápiz de labios y terror.
Mi hambre saciado de nuevo, esta prisión adictiva de sangre y fotos, y miedo, y espasmos…
Y de nuevo, atravesar el espejo para encontrar la senda de la realidad. Mi sonrisa suena cada vez más a cristales rotos. Y otra vez a esperar, asintiendo a los que preguntan, sin oír, sin hablar, sin pensar… Esperarte de nuevo, mi elixir de eterna juventud, mi pequeño edén blanco y dulce.
Mi caramelito envenenado.
Mi… SOMA.
(Volveré… con cintas negras para tu cabello. Píntate los ojos de negro y espérame…)
MI PARQUE DE ATRACCIONES
Published on 8 Oct 2007 at 3:30.
No Comments.
Filed under Vicious little whispers.
Hay noches en las que no está tan mal.
En serio.
Noches en las que las siluetas que recortan las llamas
Son la respuesta a las preguntas no hechas.
Noches como esta, como la de mañana,
Como la noche del fin del mundo,
Como aquella en la que miramos las estrellas
Y todo giraba, giraba, giraba…
De verdad.
No es tan difícil trabar amistad con ella
Siempre que no intentes vencerla, claro.
Unirse al aire distorsionado y ligero,
Dejarse llevar por el balanceo de las baldosas amarillas
Descubrir que la tierra oscura de la madriguera del conejo
Es mejor alimento que el pan y la sal.
Hay veces en las que no es tan terrible.
Te lo prometo.
Pero es difícil no tener miedo al miedo.
No distinguir lo que es cierto de lo que no.
Saber que tras los anocheceres brumosos e irreales
Viene la resaca del desconcierto.
De intentar saber lo que se ha de recordar
Y qué se ha de dejar atrás.
Palabra.
No deberías preocuparte, en serio.
No te fijes demasiado en cómo me tiemblan las manos,
Y cree que en esta noria no siempre se vomita, de verdad.
Que haber perdido el tren que cogió todo el mundo
Puede dejar de ser tragedia para convertirse en opción, te lo prometo.
Y que el instante de horror que me lleve a coger la pistola
Pasará pronto. Palabra.
Hay noches en las que no está tan mal.
Hay veces en las que no es tan terrible.
Hay momentos breves de paz absoluta
En los que el cuchillo solo existe
Para matar al Conejo Blanco.
Te lo prometo.
ÚLTIMAS FUNCIONES
Published on 7 Oct 2007 at 4:26.
No Comments.
Filed under Little pieces of my soul.
Ya estuve en este camino otra vez. ¿Cuánto tiempo hace? ¿Un día? ¿Un mes? ¿Un siglo?
¿Un segundo?
Mis huellas envejecidas aún permanecen en estas baldosas del desaliento. Los arañazos de las paredes me recuerdan que son míos. La silla verde de plástico está ahí, solo para mí.
Gracias por… ¿guardarme el sitio?
Sé que tenía entradas en primera fila. Sé que sería el artista invitado. Sé que tarde o temprano volvería aquí. Pero me agarro a las cuerdas, apago las luces. Hoy no se va a levantar este telón.
Hoy no. Conmigo aquí no.
Pero el viejo camino ya está bajo mis pies. Los teléfonos siempre son la llave de las puertas del infierno.
¿Es inevitable?
Paseo entre caras grises, entre gente maloliente. Las huellas en las ventanas vuelven a ser las mías. Quisiera arrastrarme hasta mi rincón, volverme diminuta y desaparecer. Dejar de pensar que cada vez quedan menos sillas verdes.
¿Podría…? ¿Podría devolver la entrada?
¿Por favor?
II
Con cuidado, paso de puntillas sobre mi propio rastro, siguiendo esas huellas que una vez dejé. Nadie debe oírme, nadie puede verme. Pero las huellas delatoras me vuelven a contar que una y mil veces volveré aquí. De nuevo, en la silla verde.
Si el suelo no estuviera tan frío, si este erial de dolor no fuera tan pequeño…
Todos los rostros, todas las manos. Todos los ojos mirando a este suelo. Todas las voces amortiguadas por martillazos metálicos, todas las lágrimas cayendo en el polvo. Actores trágicos en escenarios asépticos… Mis brazos ya no se elevan cuado tiran de ellos, se han roto las cuerdas de esta marioneta mecánica.
Si el suelo no se hundiera cada vez más, si esta habitación no menguara por momentos…
Extiende la mano y coge tu regalo.
En esta lámpara de genios muertos, que deslumbra como una explosión nuclear, se niega el deseo como los escalextric en los cumpleaños. Esto no es para ti… Solo somos… átomos inútiles en el malvado plan de Dios.
Con cuidado, paso de puntillas entre todos ellos. Soy la cara tras el cristal, que grita de terror y hambre de silencio. Soy la enfermedad de los cuerdos, el cáncer que marchita las flores. Soy… mi peor enemiga…
Tengo miedo de la luz que hay en las sombras… Tengo miedo de mi misma, porque sé que tengo razón.